El subcampeonato obtenido por el equipo de robótica Sub-19 de la Facultad de Tecnología Informática de la Universidad Abierta Iberoamericana (UAI) en la categoría Rescate Simulado de la RoboCup 2026, disputada en Incheon, Corea del Sur, representa mucho más que un destacado logro académico y tecnológico. También constituye una demostración del enorme potencial del talento joven argentino cuando encuentra oportunidades para desarrollarse y organizaciones dispuestas a acompañar ese camino.
Como sponsor del equipo durante la competencia, IT Patagonia acompañó esta iniciativa convencida de que invertir en las nuevas generaciones no solo impulsa el desarrollo profesional de la juventud, sino que también fortalece el futuro de toda la industria tecnológica.
El equipo, integrado por Martina Talamona (Colegio Galileo Galilei), Ramiro Francavilla (Colegio Leonardo da Vinci) y Emanuel Hamui, estudiante de la Licenciatura en Gestión de Tecnología Informática y mentor del proyecto, obtuvo el segundo puesto a nivel mundial luego de una destacada actuación en una de las competencias de robótica más importantes del mundo. La delegación fue acompañada por el director del Laboratorio de Robótica y Tecnología Educativa del CAETI, Lic. Gonzalo Zabala.

Para Carolina Olivera, People, Culture and Sustainability Director de IT Patagonia, este resultado reafirma que el desarrollo de la industria tecnológica depende, en gran medida, de la capacidad de generar oportunidades para quienes están comenzando su recorrido profesional.
«Hay logros que trascienden un resultado. Ver a este equipo tan joven alcanzar un subcampeonato mundial confirma algo en lo que creo profundamente: el talento necesita oportunidades para desarrollarse. No hay futuro para nuestra industria si no seguimos formando y acompañando a quienes hoy están dando sus primeros pasos», señaló.
Olivera sostiene que el desafío de impulsar el talento joven adquiere hoy una relevancia aún mayor. Si bien la industria tecnológica atraviesa una transformación acelerada por la inteligencia artificial, para la directora de IT Patagonia esa evolución no disminuye la necesidad de incorporar nuevas generaciones, sino que obliga a repensar cómo será su desarrollo profesional.
«Escuchamos con frecuencia posiciones que plantean que la inteligencia artificial reducirá la necesidad de incorporar talento junior. Yo creo que ocurre exactamente lo contrario. Lo que cambia no es la necesidad del talento, sino la manera en que aprende, construye experiencia y comienza a aportar valor. También tenemos que redefinir qué entendemos hoy por un perfil junior», apunta Carolina Olivera.
Para la especialista, la automatización de muchas tareas iniciales no elimina la necesidad de formar profesionales, sino que abre la posibilidad de que las nuevas generaciones puedan involucrarse desde el comienzo en desafíos de mayor complejidad.
«Las primeras tareas seguramente serán diferentes a las de hace algunos años, porque muchas podrán resolverse con inteligencia artificial. Pero eso también significa que los jóvenes podrán desarrollar antes capacidades más estratégicas, creativas y analíticas. La tecnología modifica los recorridos de aprendizaje, pero no reemplaza el valor de las personas», asegura.
En este sentido, Olivera considera que el desempeño del equipo argentino en RoboCup representa precisamente ese nuevo perfil de profesional que demandará la industria.
«Este equipo es un ejemplo no solo de talento técnico. También representan curiosidad, perseverancia, aprendizaje continuo, trabajo colaborativo y compromiso con un objetivo común. Son justamente esas capacidades las que seguirán haciendo la diferencia en el futuro del trabajo», considera.
Asimismo, remarca que este tipo de competencias también cumplen un papel importante para acercar la tecnología a nuevas generaciones y despertar vocaciones.
«En Argentina hay muchísimo talento. Lo importante es que cada vez más jóvenes puedan conocer las oportunidades que ofrece esta industria y descubrir que la tecnología, la robótica y la inteligencia artificial pueden convertirse en un proyecto profesional desafiante, sostenible y con enorme potencial de crecimiento», agrega la Directora de Personas, Cultura y Sustentabilidad de IT Patagonia.
El subcampeonato obtenido por el equipo de la UAI en RoboCup 2026 deja así una enseñanza que trasciende el resultado deportivo o académico. Demuestra que, cuando el talento encuentra espacios para aprender, experimentar y crecer, también se fortalecen las capacidades que definirán el futuro de la innovación y el desarrollo tecnológico.
